Cultura

Iglesia San Severino 

Situada en la plaza San Severino fue construida en el S.XV sobre la muralla.

En planta es una iglesia de tres naves a diferente altura. Cada una con cuatro tramos. El central remata en un ábside ochavado de siete paños. El crucero posee mayor anchura en planta y en lo referente al alzado cabe señalar que destaca por su mayor altura.

Los paramentos y las diversas piezas son de sillería de piedra arenisca sacados en las sucesivas reparaciones, especialmente la del último cuarto del S. XIX.

Esta reforma fue dirigida por el arquitecto Severino de Achúcarro. En ella, según Bingen Urquijo, "...se entarimó el templo, se degradaron las bóvedas fingiendo sillería y se derribó el pórtico. Las vidrieras fueron la aportación más espectacular de esta reforma.Hoy brillan en los siete grandes vanos del ábside con dos filas de imágenes en cada vano.

Los adornos florales y arquitectónicos siguen formas neogóticas, pero las figuras de los santos son de gusto romántico. El conjunto fue realizado por la casa Dagrant de Burdeos..."

Existen dos portadas de ingreso. En la de los pies, en el hastial Oeste, destaca un ósculo con una tracería basada en estrellas de cinco puntas. A su lado tiene un campanario ochavado, decorado por balaustradas con balconcillos. Su fecha de documentación data de 1726. Esta reforma barroca fue realizada por Lázaro de Ainsera.

En lo referente a la portada principal, sita en el brazo del crucero de la Epístola, al Sur, resalta la figura del Salvador en el parteluz.

En el lado del Evangelio se hallan dos capillas: la capilla de Santo Cristo de la Misericordia realizada en 1535 por el montañés Rasines y decorada con un bello retablo. Se cree que data de la época de 1545-1550 y está atribuida al taller de Beaugrant. La de San Pelayo realizada por M. Smith en 1928 de estilo neo-románico.

En el coro, a los pies, está el órgano, fabricado en 1892, de masonería neogótica, de la casa parisina Cavaille - Coll, donado por Martín Mendía y Conde.